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Cinco menos uno

domingo 21 de diciembre de 2008

Desarmando el poder de los ojos
que engañan la mirada
y por tanto al cuerpo entero.
Por eso que me los arranqué,
me quedé ciego
gritando locura en carne viva,
con la voluntad de ser fiel
a una errática mandolina,
con la querencia al querer
sin apartarse ahora en mis diatribas.

No soy la cabeza de un pescado
sin alas, ni de agua de mar salada,
ni aún anclado entre mi memoria.
El suave paso de la historia
clava las lanzas en el deseo,
en la espalda de Polifemo
sin haber amarrado el desierto,
cuando ser ave no es sacro
ni tampoco el galgo un perro flaco.

Ahora bien, no vayamos a pensar
que la vida es lo que está mal,
que no es que yo no pueda más,
y que mi vecino seguro ni se inmutará.

No.

El movimiento es una sensación
que parte de lo más interno,
que funde la razón
con la esencia que llevamos dentro.
Que brota sin querer
y sin buscarlo en ningún momento.

Sí.

Ayer, cuando de bruces me hallé
no hice otra cosa que reforzar mis pies,
para que cuando volviera a levantarme,
supiera que el terreno andado
nunca más me haría caer.

Y en estas sigo, ni más ni menos,
que soy yo quien deja
perder un sentido, para ganar cuatro
que hace poco encontré dormidos.
Que el trabajo no nace en otros,
sino en uno mismo.
Y que la credulidad y el quedarse parado,
es oficio baldío del que nunca se levantará
y prefiere quedarse debajo.

8 comentarios:

Borja F. Caamaño dijo...

"Ayer, cuando de bruces me hallé"... es una sensación recurrente que vivimos a diario sin apenas darnos cuenta pero que, en el fondo, nos ayuda a descifrar quiénes somos en realidad.

Un fuerte abrazo desde el Otro Lado

Óliver S. G. dijo...

Mira, y ahora que lo comentas, puede que tenga relación con tu historia de Cromwell. Es muy posible que se nos haya olvidado qué es la humanidad.

Desde la tinta recibe mi fuerte abrazo.

Pipa Hidraulica dijo...

Democrito se arrancó los ojos para pensar. El tiempo fue mi Demócrito (dice Borges)

haideé dijo...

Nada...
Todo...

Aurvie :) Cosas de bloger

La vida no está mal,no; ¿vivir es saber? no, si...

Mientras tanto escribiendo pues, si...

Por cierto, iluminación no es equivalente a insensibilidad, sino a saber escuchar dentro y fuera...

Un abrazo

Óliver S. G. dijo...

Pipa, no tenía ni idea de lo que hizo demócrito, pero joder, eso es consecuencia.

Y por lo de Borges, quizá sea así, pero ya te lo diré, aún tiene que pasar algo de tiempo, jajaja.

Un saludo.


Haideé, lo de aurvie me ha dejao patidifuso, he llegado por la red hasta saber quién fue (si te refieres al historiador Sextus Aurelius Victor), pero hoy no es buen día ni para buscar ni para pensar, que ayer salí hasta tarde.

¿vivir es saber?... ¿Y qué es saber?

Por lo de escribir, es algo que me acompaña, como el perro al nómada punk que a veces asoma por la carretera.

Y lo de iluminación, ya te digo, mi neurona está de vacaciones. No sé de dónde sacas esta conclusión, aunque no deja de ser una muy personal y relativa, aunque tiendas a hacerla absoluta (esto último también es una conclusión personal, completamente rebatible).

Te diré que yo, coloquialmente, llamo iluminado a alguien que va de listo, se vende como tal, y luego, a las primeras de cambio, muestra todas sus carencias, quedando en el más enorme de los ridículos. Por cierto, yo soy bastante iluminado.

Un abrazo

haideé dijo...

Gracias por hacerme reir :D
me encanta...
Jajajajaja... ¡qué bien!

Muchos abrazos :)

Arcángel Mirón dijo...

Yo a veces cierro mis ojos, para que los demás no me vean.

Óliver S. G. dijo...

Gilda, ¿pero cómo sabes que no te ven? Yo no lo podría certificar.

Has dicho una de mis paradojas favoritas.

Un saludo